Yo entiendo perfectamente que su mujer esté preocupada, porque su hija está con un tipo que va por la vida en moto, dando bandazos a 200 por hora, a toda hostia, porque no quiero darme cuenta de lo que pasa alrededor pero, de repente aparece alguien que te dice que tranquilo, que aflojes y cuando aflojas, te das cuenta de las cosas.Te das cuenta de que en la estantería hay un trofeo de baile entre las botellas de tequila, que está sonando mi canción favorita, que hoy es martes y trece, y que Rosana se fugaría contigo ahora mismo a cualquier parte del planeta.Cosas pequeñas.
Su hija, me enseña a ir despacio. Y eso me sienta bien.
Capítulo 12
Hace 14 años
No hay comentarios:
Publicar un comentario